viernes, 24 de mayo de 2013

Como Coleccionar 6: Cómo separar las estampillas de los sobres


Una vez que conseguimos estampillas en la correspondencia, debemos separar la estampilla del sobre, para poder agregarla a la colección.
Lo primero que se debe hacer es REVISAR el sobre y verificar que realmente queremos recortarlo: Si lo dejamos como está, siempre se puede despegar más adelante, pero una vez que recortamos el sobre ya no hay vuelta atrás. Lo que debemos buscar son las cosas que se perderán al despegar:

- Matasellos y otras marcas colocados en el sobre, fuera de las estampillas.


Carta de Francia con estampillas valuadas en francos, casi diez años después de la introducción del Euro como moneda en Francia
Carta de 1929 enviada por la Compañía Aeroposta Argentina y firmada por el piloto, Antoine de Saint Exupery.

- La vinculación de las distintas estampillas entre sí. Por ejemplo, un sobre con estampillas que no deberían ir juntas, o que no es muy común que lo estén.

Fragmento que combina estampillas de Terranova y Canadá.

- Información del remitente o destinatario.

Las estampillas de este sobre tienen perforaciones con las letras "B A", lo que indica que eran para uso del Banco de Angola. El sobre tiene membrete del mismo banco, lo que confirma su uso correcto y crea una excelente pieza de historia postal.

Una vez que estamos decididos a despegar las estampillas del sobre, se debe verificar que no sean autoadhesivas. La mayoría de las estampillas autoadhesivas no se despegan fácilmente del sobre, y es preferible guardarlas con el papel del sobre (se puede guardar sólo la estampilla recortando el sobre a una distancia de 2mm alrededor, ó incluir también el matasellos.)
La última previsión que hay que tener antes de despegar las estampillas en agua, es que no se tiñan: Algunos sobres antiguos tienen un papel violeta en el interior del mismo: No ponerlo en el agua o teñirá todo. También algunas tintas de matasellos, generalmente las rojas o violetas pueden desteñir en agua. Si se sospecha que un sobre o tinta pueden desteñir, lo mejor es no mezclarlo con otros durante el proceso de despegado.


Si se van a despegar estampillas de estos sobres, se deber sacar todo el papel violeta antes de sumergirlos.

El procedimiento que voy a describir no es el único, hay muchos y en general todos funcionan bien, a mí me gusta éste porque es muy sencillo.

Primer paso: Llenar un recipiente con agua hasta la mitad. Agua fría de la la canilla está bien. Antes se solía decir que para conservar mejor los colores fuera agua tibia, o con sal, la verdad es que no encontré ninguna diferencia tratando las estampillas con estos "agregados".

Segundo paso: Colocar las estampillas con la menor cantidad de papel posible (recortar los bordes y la parte de atrás del sobre), flotando boca abajo sobre el agua. No es necesario "hundirlas" y en lo posible que no se superpongan unas con otras. Así, la mayor parte del agua atraviesa la estampilla y moja la goma que hay entre la estampilla y el papel.


Tercer paso: Esperar unos 15 / 20 minutos (no más de media hora). La mayoría de las estampillas ya se habrán despegado del sobre y caido al fondo del recipiente. Aún dentro del agua, pasar la yema del dedo por el dorso de la estampilla para eliminar los restos de goma que pudieran quedar (muy suavemente, ya que el papel mojado es muy frágil). Una vez limpia, apoyar la estampilla contra el borde del recipiente (con la cara hacia el mismo) durante unos 5 minutos para que chorree la mayor parte del agua.
Este paso es importante, ya que al realizar la mayor parte del secado adherida al recipiente, la estampilla no se enrollará tanto al secarse.


Cuarto paso: colocar las estampillas casi secas boca abajo sobre un secante. Si no les queda goma en el reverso, se puede colocar otro secante con más estampillas arriba. En general, no conviene apilar más de dos o tres capas. Colocar un secante arriba de las últimas estampillas y luego un peso sobre el mismo para "plancharlas". Un libro de tapa dura es ideal para esto.

Al principio, conviene no colocar otro papel secante sobre las estampillas húmedas, ya que si aún tuvieran pegamento, se adherirían al papel superior.

Cuando ya están más secas, pueden apilarse y plancharse. 

Quinto paso: Después de unas horas, o mejor aún de un día, las estampillas ya están secas y planchadas. En lo posible, dejarlas un día más sobre la mesa o algún otro lugar expuesto para que terminen de secar cualquier resto de humedad antes de encerrarlas en un álbum o sobre. 
 
 ¿Qué puede salir mal con este método?
Si bien es sencillo, puede haber ocasiones en que no obtengamos el resultado esperado.

Las estampillas llevan más de una hora en el agua y no se despegan: No intentar tirar de las mismas para despegarlas. El papel es muy frágil, y seguramente se romperán. Si no se despegan, es posible que sean autoadhesivas, o que hayan sido pegadas al sobre con otro pegamento, no soluble en agua.

Las estampillas se enrollan mucho al secarse: Esto sucede cuando tienen mucha agua. Repetir el paso tres, dejando las estampillas más tiempo contra el borde para que escurran más
Las estampillas se pegan al papel secante: Esto ocurre porque no se sacó toda la goma de la estampilla en el paso tres. Se debe recortar el secante alrededor de la estampilla, y despegarla como si fuera un papel común.