viernes, 28 de noviembre de 2014

Emisión conjunta República Argentina-Ciudad del Vaticano “Navidad”

En Glew, provincia de Buenos Aires, se levantó en 1905 una capilla dedicada a Santa Ana que en 1958 adquirió rango de parroquia. En 1953 se convocó para que pintara sus murales al pintor argentino Raúl Soldi, quién se dedico a ellos durante 23 veranos. En sus pinturas, Soldi representó episodios de la vida de Santa Ana. Viñeta: “Nacimiento de Jesús”, Raúl Soldi, 1976. Oleo sobre tela (3.35 x 6.50m) adherido luego al muro de la parroquia Santa Ana de Glew, provincia de Buenos Aires.
Formato: sellos de 34x44mm.
Fecha de emisión: 21 de noviembre de 2014.
Valor facial: 10$


Emisión correspondiente del Vaticano: http://www.vaticanstate.va/content/vaticanstate/es/servizi/ufficio-filatelico-e-numismatico/emissioni-filateliche/emissioni-filateliche---2014/natale-2014.html

 La serie de este año, realizada por la Oficina Filatélica y Numismática y dedicada a la festividad navideña, está compuesta por un valor de 0,85 céntimos en folio de 10 en emisión conjunta con Argentina. El tema elegido para representar la natividad de nuestro Señor Jesucristo es una pintura obra de Raúl Soldi (1905-1994), pintor argentino que lo realizó para la iglesia de Santa Ana de Glew (Buenos Aires). Una mañana del 1953, Soldi, viendo la puerta de la iglesia abierta, miró dentro y descubrió que las paredes estaban completamente blancas, privadas de adornos pictóricos; hizo acuerdos con el párroco local y empezó a pintarla. A partir de aquel año, Raúl regresará a Glew durante veintitrés veranos en el curso de su vida para completar los más de 250 metros cuadrados de frescos. Las siguientes palabras nos ayudan a comprender cómo, ya famoso, tuviera todavía el placer de regresar y de pintar: «veintitrés veranos, donde transcurrí los momentos más felices de mi vida gratificados por las imágenes y por la particular atmósfera que me rodeaba: el sonido del armonio del padre Domingo, el golpear sordo en las paredes del padre Jerónimo, el tumulto de las gallinas, la quietud y el silencio de las calles polvorosas de Glew en el descanso de la tarde».En el sello, el Niño Jesús es el centro de una composición compleja: la Virgen, San José y los Magos, en lo alto, sobre la bóveda celeste, dos ángeles dominan la escena junto a unos caballeros.