martes, 2 de septiembre de 2008

Tu cara en una estampilla

Esto es posible desde hace algunos años en varios países. No es necesario ser un prócer o un deportista famoso, sino que uno mismo puede encargar estampillas con la imagen que desee.
En algunos casos, como Brasil la imagen no está en la estampilla misma que lleva la indicación del país y del valor, sino en una estampilla extra ubicada junto a aquella, que no valor postal en sí misma. Uno puede elegir el modelo de estampilla junto a la que quiere su imagen, y la imagen que desea colocar.




En otros, como España, uno coloca la imagen deseada en un sector de la estampilla, dejando un espacio en blanco para indicar el país y el valor.




Obviamente, no se permite cualquier imagen, y aquellas con contenido obsceno, pornográfico o discriminatorio no serán autorizadas. En España la reglamentación es aún más exigente y no se permiten imágenes de ninguna persona viva, salvo la familia Real y algunas otras excepciones. En algunos países esto trajo problemas. Por ejemplo en Alemania, no se detectó que la imagen solicitada para una estampilla personalizada era la fotografía del jerarca nazi Rudolf Hess, y había sido solicitada por un grupo neonazi. El correo alemán pidió disculpas por ello, pero las estampillas ya habían sido impresas y enviadas a quien las solicitó.
Para los coleccionistas, es impensable tratar de realizar una colección completa de dichas estampillas, ya que son en tiradas muy reducidas (el mínimo es 20 ó 25 según el país) y se envían en su totalidad a quien las solicita, por lo que no están disponibles para otros compradores. En las exposiciones filatélicas no se aceptan estampillas como parte de una colección temática, por ejemplo. (Ya que no tendría gracia formar una colección temática con las estampillas que uno solicitó de acuerdo al tema elegido para su colección).
En Argentina, aún no está disponible este servicio que está pensado más para empresas como forma de publicidad que para particulares, y su precio hace que no sea conveniente utilizarlos sólo como franqueo. Por ejemplo, en Brasil una plancha de 12 estampillas (el mínimo) tiene un costo de 26 reales, cuando el costo de 12 estampillas comunes por el mismo valor es de sólo 12 reales.

2 comentarios:

El Profe dijo...

¡Esto es buenisímo! Ya me imagino las estampillas del Profe, obvio en dibujito :D
¡Un abrazo, Pablo!

Tiburina dijo...

Marchen las estampillas de los comentaristas de YCEM!