martes, 22 de julio de 2014

Uruguay 2014 - 200 Años Combate del Buceo

Fecha de emisión: 4/6/2014  
Valor: $45 pesos uruguayos  (pesos uruguayos)
Diseño Gráfico: Arq. Daniel Pereyra  
Tirada: 10.000 hojas filatélicas  
Imprenta: Sanfer Srl  
Categoría: Hoja Filatélica 




Montevideo y su Apostadero constituyeron el foco de resistencia  ante la revolución de Mayo y  en base a su fuerza naval (a pesar de verse debilitada) continuó manteniendo la supremacía en la región,  así como a la ciudad,   sometida al dilatado sitio.
El quiebre de la situación se marcó a principios de 1814,  momento  en que el gobierno bonaerense, consciente de que Montevideo no caería mientras tuviera expedita la vía del mar, organizaron una fuerza naval, la cual pusieron al mando de Guillermo Brown.
Esta fuerza,  conformada por naves heterogéneas, con igual condición de la nacionalidad de sus tripulantes,  los que además tenían escasa o nula preparación, sin embargo  resultó  responsable de la derrota  de la organizada  y experiente fuerza  naval del Apostadero.
En Montevideo, estimado el peligro, se decidió el apresurado reclutamiento de tripulantes,  así como la reparación y alistamiento de las naves, que se pusieron  al mando del Capitán de Navío Graduado Jacinto Romarate.
El objetivo primario era atacar a la fuerza enemiga en el fondeadero de Balizas, pero el ˜Hiena˜ que había zarpado como observador informó sobre la superioridad de las fuerzas preparadas, por lo cual  Romarate decidió fondear cerca de Martín García.
El gobierno de Posadas decidió entonces el bloqueo de Montevideo y el 20 de abril  Brown llegó a la vista de  la ciudad,  poniéndose en comunicación con Alvear que comandaba el sitio en tierra.
Los efectos del bloqueo fueron fulminantes, teniendo que  racionarse las provisiones mientras  los preparativos de la escuadra realista continuaban con lentitud  ante la indignación de todos.
El 2 de mayo Primo de Rivera enfermó, siendo subrogado en el mando de la escuadra por el Comandante general de Marina Miguel de la Sierra
De la Sierra dejó el Apostadero a cargo de del CF José Laguna y Calderón, y enarboló su insignia  como jefe de la escuadra en el queche ˜Hiena˜.
Por fin el 14, antes de aclarar,   la flota española  zarpó.
Brown planeaba alejarse de Montevideo  para librar la batalla en aguas profundas .
El 14, a las 10 de la mañana- Brown viró y por espacio de una hora  se sostuvo un duelo de artillería  con la ˜Mercurio˜ que tenía próximas a la fragata ˜Neptuno˜ y a la corbeta ˜Paloma˜ , las que no alcanzaron a entrar en la distancia de tiro de cañón de los enemigos.
Cuando la escuadra realista  ceñía la costa  y alcanzaba el puerto  del Buceo de la Luz,  el corsario conocido como ˜Pepe el Mahonés˜, de la balandra ˜La Podrida˜,   se dirigió a la Estanzuela , donde encontró  al falucho ˜San Luis˜ , escoltado por 2 balandras, embarcando piezas enviadas por Rondeau.
Se entabló  allí un combate  que concluyó  con la  toma del falucho y las balandras e incluso el  incendio de otra embarcación que estaba encallada, que había sido  desarbolada.
El 14, pasado el mediodía, la escuadra de Brown, cañoneó las naves españolas  acercándose por  la retaguardia.
A las 10 de la noche el ˜Hiena˜, navegó, quedando a tiro de fusil de la ˜Hércules˜, que le disparó dos andanadas de metralla y bala rasa. El ˜Hiena˜ arrastrado por la corriente tomó hacia el Sur del Banco Inglés,  no volviendo a unirse a la escuadra  la nave capitana.
El día 15 se presentó como una jornada de persecución de la flota española que  trataba de regresar a Montevideo, eludiendo el combate.
Con las dos escuadras en movimiento  se inició el lunes 16 de mayo. Los realistas procuraba alcanzar el puerto, viéndose  al Hiena , lejos de la línea .
A  las 14.00 hs. aproximadamente se inició un combate por parte de la fragata ˜Hércules˜ y la  corbeta ˜Belfast˜.
A eso de las 16.00 hs. Brown trasladó su insignia a la ˜Itatí˜, que se encontraba a la vanguardia , con el propósito de cañonear  a un bergantín que había quedado retrasado. En esa instancia, una bala hirió a Brown, fracturándole la pierna, .pero  éste igualmente dirigió el combate  desde la toldilla de la capitana.
En tal condición el ˜San José˜ encalló, rindiéndose a la ˜Hércules˜, la que arrió las velas para tomar la presa.
El ˜Neptuno˜ se distanció pero perseguido por el ˜Belfast˜, se rindió, mientras hacía lo mismo la corveta ˜Paloma˜ con la ˜Céfiro˜.
La lucha propiamente dicha culminó con la rendición de estas tres naves, iniciando las demás la fuga, procurando refugiarse al amparo de las baterías de la plaza.
El fuego se reanudó después de medianoche y continuó  hasta las 3 del día 17..
Al amanecer Brown se hizo trasladar de nuevo a la toldilla  para dirigir la acción final.
Esta acción militar- librada entre el 14 y el 17 de mayo-  dejó en claro que el aspecto psicológico  resulta un factor fundamental.  Perdidas las mejores naves  como consecuencia del combate de Martín García – así como, de acuerdo a los entendidos-al mejor comandante del Apostadero- (Romarate)-  la escuadra española había decaído en su moral. De acuerdo a los hechos resulta evidente  que la zarpada de las naves españolas  había sido impuesta, ya que los propios jefes alegaban no estar preparados para la acción y estaban convencidos que la escuadra al mando de Brown  era superior en calidad, armamento y tripulación.
Es de hacer notar además el estado de ánimo  que provocó en la fuerza  el abandono que hizo  de la Sierra del comando, al finalizar el primer día de navegación y combate, justificado  en  el haber sido arrastrado por las corrientes.
Como consecuencia  de la campaña    el 20 de junio de 1814 capituló la primera fortaleza naval del Río de la Plata. El  23  de junio se entregaron las llaves de la ciudad, el Apostadero montevideano  arrió su pabellón, y su final –al igual que su nacimiento- estuvo intrínsecamente ligado al mar.